30 sept. 2016

Todo o nada, de Violeta Lago

Cuando vi por primera vez la portada de Todo o nada, me conquistó. Transmitía frescura, diversión y romanticismo a raudales. Y la sinopsis, me gustó tantísimo que sin poder evitarlo, el libro cayó en mis manos, el día de mi cumpleaños. A la autora, la conozco desde hace bastante, y es de esas personas con las que siempre te encanta hablar. 

Desprende tal energía positiva, y alegría, que es complicado no apreciarla y quererla desde el primer momento. Pero claro, de ahí a que sea una buena escritora, hay mucho camino por andar. ¿Queréis saber si Violeta Lago también es increíble contando y plasmando historias? Os invito sin más demora, a leer mi opinión de su segunda novela: Todo o nada.

Sinopsis

"Maika y Juan tienen una relación envidiable: trabajan en la misma agencia de publicidad, se encubren y apoyan mutuamente, van juntos a clases de baile, se toman algo después del trabajo y comentan el día… Y una amistad tan auténtica no debe arriesgarse cuando la química decide ponerlo todo patas arriba… ¿no?  Como son tan correctos, deciden pasar un fin de semana con los amigos de Maika en la hermosa ciudad de Granada, y se proponen hacer todo juntos; todo, menos lo que realmente desean. Pero no hay sensación más devastadora que el miedo, ni peor consejera que una pasión contenida. Dicen que el que no arriesga no gana, pero siempre da vértigo lanzar el órdago cuando uno se juega lo que más importa, especialmente cuando nos convertimos en nuestro peor enemigo y nos empeñamos"

Opinión Personal. 

Mágico, romántico, sencillo, divertido, especial y entretenido hasta decir basta. Violeta ha conseguido desde las primeras líneas que Todo o nada me conquistara el corazón. Una historia increíblemente real, con la que cualquier persona se puede sentir fácilmente identificada. Una historia que deslumbra por unas páginas tiernas, naturales, emotivas y sobre todo capaces de sacar miles de sonrisas a los lectores. 

Una historia que nos "empuja" a hacer eso que tanto queremos hacer, y que por miedo, por rechazo, por nuestras inseguridades, finalmente no nos atrevemos y nos quedamos con las ganas. Una historia que nos dice claramente, que la vida es corta, que es demasiado corta para no arriesgarnos, para no decir lo que realmente sentimos. Para no quedarnos con el típico... "...¿y si?". Una historia de amor increíblemente bella, que me ha hecho en muchas escenas suspirar. Y suspirar... y seguir suspirando.

Juan y Maika. Maika y Juan. Dos personajes cercanos, con sus miedos, con sus inseguridades. Dos personajes, a los que he adorado desde el principio. Maika me ha conquistado. Me ha conquistado  sin remedio. Su naturalidad, su sensibilidad, su espíritu, y la visión que tiene de la vida, son aspectos que me han enamorado. Una mujer que se muestra tal cómo es. Sin ningún añadido extra. 

Romántica empedernida, loca, divertida, con carácter, con un gran corazón y encantadora. Una mujer, que cuando se ve alejada de los miedos, no le importa abrirse, hablar de lo que siente, reconocer sus emociones ya sean malas o buenas. Íntima, detallista y fiel amiga a pesar de las distancias. Muchas personas, podemos decir que nos hemos sentido como ella. Que hemos tenido miedo de nosotros mismos, de lo que valemos, e incluso nos hemos mirado al espejo y nos hemos dicho: "¿y si no siente lo mismo que yo?". Pero lo importante es sacar su valentía. 

La valentía de escuchar al corazón, y hacerle caso. Que aunque parezca arriesgado, no viene mal del vez en cuando. Juan, el pillo de Juan. Él ha tenido la culpa de que mi novio me dijera: "Mel, ¿te estás riendo sola?". Un hombre apasionado, sincero, y leal. Dispuesto a luchar con uñas y dientes por lo que más quiere. Dispuesto a lanzarse a la piscina con todas las de la ley. Dispuesto a arriesgarse del todo por amor. Sin máscaras, cercano, y con un gran corazón que ansía estar al lado de alguien. 

Un hombre que tiene claro lo que siente, pero con miedo. Miedo de ser rechazado. De perder a esa persona. Juan, un chico normal, con sus defectos y sus virtudes. Con sus pensamientos, con sus dudas. Con su incertidumbre. Un chico que no tiene un gran problema de ego. Que no necesita ser un dios griego para conquistar el corazón de las lectoras (ni a la mujer a la que ama). Increíblemente sencillo, sin adornos. Y eso, es lo que personalmente a mí me ha encantado. Un chico real, con sus problemas, con sus emociones, sus deseos y esperanzas.

Y por supuesto, Leti y Pedro. Los amigos incondicionales de Maika. Dos personalidades impulsivas, divertidas, y dispuestos a dar una nueva oportunidad al amor. Dos amigos, que lo harían todo por Maika, hasta darle ese "empujoncito" que bastantes de nosotros necesitamos para dar un paso importante. De las "odiosas y petardas" Bea y Laura, no quiero hablar. Dejémoslo en bichejos que no son importantes ni destacables para la reseña. 

Un grupo de amigos, que me han recordado eso de que los pequeños detalles son los que cuentan, de estar con quiero estar en cada momento, de aprovechar cada momento como si fuese el último. De disfrutar de  los instantes compartidos. De lo importante que son las miradas, de decir lo que siento, de no arrepentirme por haberlo hecho, y sobre todo, me han recordado, lo maravilloso que es dejarse llevar por el corazón. Lo maravilloso que es, algunas veces, dejar de lado la cabeza. Simplemente, cerrar los ojos, suspirar, abrirlos, y ver el mundo de otra manera.

Un libro increíblemente fácil de leer. Ameno, emotivo y divertido. A mi, cada página me ha gustado mucho más que la anterior. Una historia lejos de millonarios, de empresas, de hombres increíblemente atractivos que únicamente piensan en mirarse al espejo y en sí mismos. Una historia mágica, que me ha trasladado a un viaje por una Granda fantástica, llena de embrujo y sin tener que moverme del sofá de mi casa. Un libro que me ha hecho volar, reír, suspirar, comerme las uñas, y ha hecho que alguna lagrima de emoción se cayera por mis mejillas. 

Todo o nada no solo ha cubierto todas las expectativas que tenía, sino que las ha superado con creces. Ha conseguido dejarme con esa sensación de "¿y ahora qué hago?". Ha conseguido, que mirara cada dos por tres las páginas que me quedaban porque no quería que se acabasen. Así que sin remedio: sí, Violeta Lago también es increíble escribiendo historias, siendo capaz de hacer inmensamente feliz al lector. ¿A qué estáis esperando para leerlo? Estoy segura que no decepcionará.

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